Gamas cromáticas: fríos, cálidos y quebrados

Hoy vamos a acercarnos a las gamas cromáticas que la paleta ofrece al artista. Podréis elegir entre colores fríos (del azul al magenta), cálidos (del magenta al amarillo) y quebrados (marrón y grises), según la atmósfera que os propongáis crear. Hablamos de sensaciones, que indudablemente se transmitirá a quien observe la obra.

Generalmente decimos que un cuadro es frío si en él dominan los tonos azules, verdes y violetas, mientras que decimos que es cálido cuando abundan los amarillos, ocres, rojos y naranjas.

Colores fríos

El color más frío es el azul, por lo que cuanta mayor carga de este color tenga un tono, más frialdad conseguiremos. Los colores más cercanos al azul en el círculo cromático conforman la gama fría, entre ellos algunos verdes y violetas. Sin embargo, cuanta más cantidad de color cálido usemos para formar el verde o el violeta, menos frío se vuelve.

Colores cálidos

Si lo que queréis obtener es cercanía y calidez, probad a usar los colores cálidos: amarillos, ocres, rojos y naranjas, así como los carmines y terrosos. Aunque los ocres y marrones se ubican en la gama quebrada, la gran cantidad de rojo y amarillo que tienen los vuelve cálidos.

En todo caso, la luz que incide en un cuerpo u objeto determina su color. Así, éste dependerá de la hora del día y de la luz que recibe, que condicionará la dominación de fríos o cálidos. Los cuerpos que se encuentran más cerca de la persona que observa la obra tienen unos matices más cálidos.

Colores quebrados

Los colores quebrados son el marrón y los grises, que se obtienen de mezclar los tres primarios (amarillo, azul y rojo) en diferentes proporciones. En concreto, en los grises hay una carga bastante grande de azul y en los marrones dominan los rojos y amarillos.

img_8031.jpg

Dibujar apuntes: conseguir soltura

18157617_1305757489520722_6154467588120425320_n

El miedo al lienzo en blanco se puede combatir. Sólo necesitas un lápiz, un papel y ganas de experimentar con total libertad. Es lo que llamamos tomar apuntes o ensayar cuadros, una práctica que te ayudará a aprender a pintar con más soltura. Se asemeja al escritor que escribe sin moldear palabras; las plasma según le brotan, ejercita su escritura y gana singularidad.

El apunte se dibuja sin preocupaciones, sin cautelas, sin condicionamientos o barreras. Prueba sin miedo a equivocarte e irás ganando oficio.

Hazte con un bloc y un lápiz que sea blando, como el 4B o 6B. También puedes dibujar con cretas, rotuladores (negro, siena, ocre y gris) o con tinta china y plumilla. Cuando hayas elegido el material que más te guste, lánzate a dibujar con absoluta libertad.

¿Y qué dibujo? Hay infinidad de temas en todas partes. En casa, en la calle, en el autobús, en el parque, en el bar, en el supermercado… Dibuja apuntes, unos más sencillos, otros más complicados, según el tiempo del que dispongas.

Van Gogh decía que “dibujar apuntes es como sembrar para después recoger cuadros”. La constancia, importante en muchos aspectos de la vida, también lo es en la pintura. El dibujo de apuntes es un ejercicio que perfecciona la técnica y el oficio, además de dar rienda suelta a la creación espontánea y única de cada artista.

The Art of Drawing People-703

SÍGUENOS EN:

Miremos al cielo

img-20180426-wa0011.jpg

 

Hoy alzamos el vuelo. Levantamos la mirada y la fijamos en el cielo. En una pintura de paisaje todos los elementos de la obra hablan, pero el color y volumen que el artista otorgue al cielo será clave para crear el alma del cuadro: oscura, tenue, plana, radiante, alegre…

En las pinturas de paisaje suele marcarse un horizonte terrestre con el objetivo de establecer una referencia para representar la imagen que deseamos crear. Cualquier técnica es adecuada para el tema, pero la acuarela puede prestarse más al paisaje, ya que permite fundir y degradar. Es perfecta para plasmar lo vaporoso de un cielo nublado.

Proponemos tres consejos:

  1. El cromatismo del terreno y sus elementos se verán claramente condicionados por un cielo nuboso. De esta forma, los colores oscuros y grises de las nubes se reflejarán en la vegetación y terminarán integrados en el colorido general del cuadro.
  2. Al pintar un cielo nublado los colores húmedos posibilitan infinidad de fusiones e intervenciones con el pincel. Se pueden abrir luces con los grises eliminando pintura con un pincel seco. Así se pueden crear blancos difuminados.
  3. Los blancos que el pintor decide abrir en una zona determinada de la obra aumentan su intensidad si los colores que los rodean son muy oscuros. Es importante elegir una zona concreta del papel y rodearla de azules intensos.

Esperamos que estos pequeños consejos os hayan servido de ayuda y os lancéis a pintar paisajes con más seguridad. Tened siempre presente la importancia del cielo en este tipo de obras y levantad la mirada cuando caminéis por la calle. El cielo siempre sorprende.

 

SÍGUENOS EN:

Dibujar la figura humana. Proporción, estructura y pasos.

El dibujo de estatua nos da unas claves para afrontar el dibujo de la figura del natural, el modelo vivo, con ciertas garantías. Sin embargo, la morfología del ser humano, las características particulares de cada individuo y la variedad de poses que puede adoptar exigen al dibujante un análisis y una organización en las fases de su trabajo. Los primeros encuentros con el dibujo de la figura humana suelen ser decepcionantes, pero si insistes verás que realmente eres capaz de conseguir unos buenos resultados. Te recordamos por segunda vez en este tema las palabras de Miguel Ángel: “Se dibuja con el cerebro, no con las manos”.

Proporción

Al estudiar el canon griego sabemos que la cabeza era la unidad de medida en las estatuas. Siete, siete y media u ocho cabezas son las proporciones más utilizadas. Al principio es recomendable acostumbrarse a utilizar siempre un mismo modelo para que las medidas coincidan y las relaciones entre las distintas partes del cuerpo se repitan en los distintos dibujos. Con la práctica la proporción se percibe de manera más intuitiva. Varios manuales de dibujo recomiendan el modelo de ocho cabezas porque al ser un número par, todas las divisiones se realizan de manera más sencilla.

Estructura

Todo dibujo, ya sea de una figura humana, un paisaje o cualquier otro tema necesita una buena estructura previa que organice todo el conjunto y componga y haga funcionar la imagen. Las primeras líneas del dibujo son muy importantes, ya que contienen las principales proporciones de la figura y la esencia de la pose, y sobre ellas se asienta todo el trabajo posterior.

Pasos

Sitúa el eje principal de la figura y el punto medio y ve incorporando la línea de los hombros, la cintura y el pecho. Sitúa la cabeza. Relaciona las partes homólogas mediante una línea: los codos, las rodillas.

A partir de este punto empieza a dar forma a la figura. No vayas al detalle, haz formas que engloben a las otras: Puede ser un óvalo para la cabeza, formas redondeadas para la barriga y las piernas, o también otras formas que te gusten más para el encaje . Puedes reforzar alguna zona con una leve sombra para ayudarte a ver la figura. Poco a poco irá apareciendo la imagen que estás buscando.

Conforme vayas avanzando procura que esas formas geométricas previas vayan tomando las formas reales de los músculos, ve transformando el muñeco en una persona, busca su anatomía.

Probablemente en el proceso del dibujo descubras alguna proporción que no has captado bien o una forma que sería bueno corregir. Adelante, el dibujo es algo vivo, orgánico, que puede moverse constantemente, pero no abuses de la goma, es mejor empezar con líneas muy suaves que no hace falta ni siquiera borrar, piensa antes de dibujar y cuando tengas seguridad traza la línea final.

Dibuja de dentro a fuera de la imagen, no cierres el contorno con una línea continua, deja que vaya apareciendo en función de la pose de la figura y de las sombras. En algunas partes estará muy marcado y en otras prácticamente desaparecerá.

El acabado del dibujo depende de lo que busquemos. Como estamos realizando apuntes nuestra intención es captar el gesto y que en general la figura se entienda sin profundizar demasiado en los detalles. Eso sí, puedes llamar la atención de alguna zona acabándola un poco más que el resto.

La pintura al pastel, Que es y como usarla.

El arte del dibujo al pastel pertenece a las llamadas técnicas secas, ya que a diferencia de la pintura al óleo o la acuarela, no se utiliza ningún disolvente y se aplica directamente sobre la superficie de trabajo.

Aunque el pastel se relaciona con los degradados y el efecto esfumado del color, su uso puede ser variado y aveces especialmente adecuado para marcar el trazo y crear ciertos efectos. Uno de los primeros en comprobar los efectos texturados de esta técnica fue Edgar Degas, quien realizó verdaderas obras maestras en pastel, en las cuales aparecen colores intercalados y trazos muy marcados, mediante la aplicación de colores directos y la superposición de unos tonos sobre otros.

La variedad de tonos en pastel es mas amplia que en el resto de técnicas. Mientras en otros procedimientos estos tonos tienen que realizarse a mano, a base de añadir blanco, en pastel vienen ya fabricados.

El pastel es la técnica más adecuada para trabajar el trazo y la mancha. Ésta presenta un fondo sobre el cual pueden aplicarse los trazos. Cuando se mancha, suele ser sobre espacios grandes o medianos; la mancha determina el contorno de los elementos representados. La linea y el trazo, en cambio, determinan los detalles y las direcciones.

1- El pastel es, junto con el óleo, una de las técnicas más adecuadas para fundir y degradar tonos.

2- El proceso de difuminado al pastel se hace arrastrando el pigmento sobre la superficie del papel.

3- Para difuminar contornos, se funden los límites que establecen dos colores, de manera que la línea  se une sin necesidad de mezclar tonos.

4- El fundido con los dedos es muy apropiado por que la grasa que desprende la piel ayuda a fijar el pigmento sobre el papel.

5- Los degradados se forman por frotación y fundido, mientras que los contrastes son más intensos cuando se obtiene con el color directo de la barra.18447692_1324262177670253_4835185346844718659_n

Breve consejo para la composición de un cuadro

se dice que un cuadro está equilibrado cuando los elementos quedan bien distribuidos en él, lo cual implica el número de elementos representados, a la distancia existente entre ellos y el punto de vista del espectador Una obra se divide en nueve cuadrantes estos generan cuatro puntos en el cruce de las lineas; los objetos distribuidos en ellos dan una sensación de reposo y solidez, sea cual sea el tema representado.

Sin título 1-001

 

 

Medidas estándares que son de gran ayuda conocer para el dibujo

 

El proceso de una obra empieza por un planteamiento general del tema para realizar después una valoración particular de cada elemento. Sigue una evolución constante en la que a veces es preciso destruir unas formas para construir otras.

Las líneas esenciales no son definitivas y suelen realizarse suavemente para poder ser modificadas o insistidas, si es necesario, en el transcurso del proceso.

Así como el proceso de un cuadro empieza por las líneas esenciales, que constituyen la base del encaje y la composición, el acabado de un tema depende de la intención del artista, pudiendo dejarse una obra muy suelta o muy detallada y precisa.

Existen unas medidas estándares que son de gran ayuda conocer. Aunque no siempre se cumplen, sirven para facilitar la elaboración de todos los retratos.The Art of Drawing People-703

 

Además de los ejes vertical y horizontal, la cara puede dividirse en tres regiones que poseen la misma altura:

La región entre el nacimiento del pelo y las cejas.

La región entre las cejas y la punta de la nariz.

La región entre la punta de la nariz y la barbilla.

La distancia de ambos ojos equivale al ancho de uno de ellos.

El tamaño de la oreja se corresponde con la distancia entre las cejas y la punta de la nariz.

La anchura de la nariz es idéntica a la distancia entre los ángulos internos de los ojos